Go to Top

Recuerdo de textos

RECUERDO DE TEXTOS: Revisar, Releer y Resumir

PISOS TUTELADOS (Revista Senda, nº 36)
La población mayor es un sector muy heterogéneo que sigue creciendo y representando un elevado índice de la población. Por ello, demanda más cantidad de plazas y mayor diversidad de servicios adaptados a sus necesidades.
El desarrollo de viviendas tuteladas para personas mayores es una alternativa que está empezando a crecer en nuestro país. Al igual que las residencias, se ofrece tanto de forma pública como de forma privada.
En el ámbito privado, se entiende el concepto de piso tutelado más bien como un complejo residencial extenso, normalmente situado en lugares de clima favorable. Se concibe como una pequeña ciudad en la que además de viviendas adaptadas funcionalmente a los mayores y zonas ajardinadas, existen todo tipo de servicios, desde la atención sanitaria, tiendas, servicios de ocio y tiempo libre. Las viviendas pueden alquilarse o comprarse. Existen empresas privadas que ofrecen este tipo de viviendas.
En el ámbito público, los pisos tutelados para personas mayores son un recurso social destinado a los mayores válidos que por su situación socioeconómica, familiar y de vivienda lo necesiten, siempre y cuando no precisen ayuda de otra persona para realizar tareas de la vida diaria: requisito básico que les diferencia de las habituales residencias de la tercera edad. Normalmente, las plazas son financiadas o concertadas por la Administración Pública.
En definitiva, los pisos tutelados tratan de ser una opción que promueve la autonomía de las personas mayores, en una vivienda adaptada y segura, cubriendo sus demandas y mejorando así su calidad de vida.
Las ventajas de vivir en un piso tutelado son varias:
. evita la soledad.
. da seguridad.
. permite una vida adecuada (horarios de comida establecidos, administración puntual de medicinas, etc. )
. se realiza en el medio habitual donde la persona ha vivido siempre.
El objetivo de un piso tutelado es ofrecer una atención integral óptima a los residentes en su medio habitual. Será la Administración Pública correspondiente la que defina los criterios para acceder a este tipo de servicio que, en general, suele estar dirigido a personas mayores de 65 años que sean válidos y que mantengan unas condiciones personales, físicas y psíquicas que les permitan realizar las actividades de la vida diaria.
En este hogar se convive un número reducido de personas que comparten servicios comunes y mantienen la intimidad y autonomía similar a la que podrían desear en su propia casa. Se les ofrece un marco de atención integral a través de una o varias personas que se encargan de supervisar a los mayores que conviven en un piso.

About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer “Para que no se olvide” VOL. I y II