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Consejos de comunicación III

Hablar claramente

  • A medida que la demencia progresa, la persona será menos capaz de iniciar una conversación, así que puede que tenga que volver a tomar la iniciativa.

  • Hable claramente y con calma. Evite hablar bruscamente o levantar la voz, ya que esto puede angustiar a la otra persona, incluso si no comprende el sentido de sus palabras.

  • Utilice frases sencillas y cortas.

  • Evite hacer preguntas directas. Las personas con demencia pueden sentirse frustradas si no encuentran la respuesta, y pueden responder con irritación o incluso agresivamente. Si es necesario, haga las preguntas de una en una y de forma cerrada (que permita responder con un ‘sí’ o un ‘no’).

  • Trate de no hacer que la persona tome decisiones complicadas. Demasiadas opciones puede ser confusas y frustrantes.

  • Si la persona no entiende lo que está diciendo, trate de hacer llegar el mensaje de una manera diferente en lugar de simplemente repetir lo mismo.

  • El humor puede ayudar a acercarnos al enfermo y es una válvula para quitar presión. Traten de reír juntos sobre malentendidos y errores

La realidad

  • Cuando la demencia progresa, realidad y fantasía pueden llegar a confundirse. Si la persona dice algo que sabe que no es así, trate de encontrar maneras de resolver la situación en lugar de responder con una contradicción.

  • Si la persona dice, por ejemplo: “Tenemos que irnos ahora; mamá me está esperando”, usted podría responder: “no te preocupes, mamá sabe que vas a tardar un poquito y te va a seguir esperando”

  • Evite siempre que la persona con demencia se pueda sentir tonta delante de otras personas.

El contacto físico

  • Aún cuando la conversación se hace más difícil, el contacto físico hace que el enfermo se sienta apoyado

  • Comunique su cuidado y afecto a través del tono de su voz y el tacto de su mano.

  • No subestime la tranquilidad que pueden expresar unas “palmaditas” en la espalda cuando algo está bien hecho.

El respeto

  • Asegúrese de que no se habla a la persona con demencia como si fuera un niño, aunque parezca que no entiende lo que dice la gente.

  • Trate de incluir a la persona en las conversaciones con los demás. Ser incluido en los grupos sociales puede ayudar a una persona con demencia a preservar el  frágil sentido de su propia identidad. También ayuda a protegerlos de los sentimientos abrumadores de la exclusión y el aislamiento.

  • Si usted recibe poca respuesta de la persona, puede ser muy tentador hablar de la persona como si no estuviera allí, pero tenga en cuenta que puede hacer que se sienta frustrada y triste.

About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer "Para que no se olvide" VOL. I y II