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AVD: moverse y caminar

Los enfermos de alzheimer no pierden su movilidad hasta los últimos estadíos de la enfermedad. Por ese motivo, es fundamental evitar el anquilosamiento de las extremidades y la pérdida progresiva de la movilidad articulatoria.

A medida que la enfermedad progresa:

–      Caminan con menos agilidad y se mueven con mayor lentitud.

–      Pierden estabilidad y se caen fácilmente.

–      Se inclinan hacia adelante.

–      Pierden la flexibilidad.

         No debemos olvidar que con la edad aumentan los problemas de artrosis, las enfermedades relacionadas con los pies, la debilidad muscular y la pérdida de visión y de sensibilidad. Siempre que sea posible, debemos potenciar al máximo que continúen moviéndose y haciendo las actividades habituales (por ejemplo salir a la calle).

Conviene facilitarles los desplazamientos por la casa, acondicionarla adecuadamente y eliminar cualquier elemento que pueda ser un obstáculo para su movilidad.

About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer “Para que no se olvide” VOL. I y II