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Alteraciones de conducta

Las alteraciones de conducta en personas con demencia grave  son muy frecuentes y su manejo es difícil, ya que la capacidad de comunicación verbal está muy reducida o ausente y el inicio brusco de una agitación psicomotriz (gritos, golpes, inquietud…) es la única expresión de lo que en realidad le sucede al enfermo. Pueden deberse a una dificultad para el reconocimiento del entorno y sus circunstancias, ser producidas por delirios o alucinaciones, por patologías orgánicas (dolor, infecciones…), por el sentimiento de frustración del propio enfermo al darse cuenta de que no puede realizar cierta actividad o por los propios fármacos.

Suele ser el principal elemento perturbador del cuidado familiar y muchas veces la causa del ingreso en una residencia.

El manejo de las alteraciones debe comenzar identificando la causa desen­cadenante o precipitante y corrigiéndola. Muchas veces es preciso utilizar psicofármacos para su control, pero otras es suficiente con cambios en las formas de tratar con el enfermo, en el ambiente…

Los trastornos de conducta pueden poner de manifiesto ciertas patologías psiquiátricas subyacentes:

–         Depresión y ansiedad: pueden percibir­se en personas con demencia grave que conservan alguna capacidad de introspec­ción y de comunicación. Con frecuencia permanecen infradiagnostica­das.

–         Alucinaciones: los enfermos ven (las más frecuentes), oyen y sienten cosas que no existen. Pueden formar parte de la evolución de la enfermedad pero también ser secundarias a alguna medicación o a un trastorno físico descompensado (deshidratación, infección…). Nunca hay negarle la alucinación, para él es real. Si la alucinación le causa angustia hay que intentar tranquilizarle hablándole en un tono suave.

 –       Delirios: consisten en falsas ideas que no tienen evidencia en la realidad. Son frecuentes los delirios de perjuicio, el enfermo cree que le roban o le quieren infringir algún daño. Hay que escuchar atentamente al enfermo sin discutir y asegurándole que lo vamos a ayudar. Con frecuencia es el propio enfermo el que ha escondido o perdido el objeto que cree que le han robado.

–         Insomnio: es frecuente en cualquier fase de la demencia. Conseguir que la persona con demencia vaya a la cama y encima duerma y no se mueva, es una tarea muy difícil. Es frecuente que estén despiertos la mayor parte de la noche y duerman durante el día. Para mejorar el sueño, y antes de recurrir a los fármacos, hay que intentar organizar una actividad física durante el día, evitar cabezadas diurnas, acostarlo diariamente a la misma hora, preparar cenas ligeras y evitar exceso de líquidos antes de ir a la cama

Otra manifestación de los trastornos de conducta es el vagabundeo continuo. Esto puede aumentar el riesgo de que se caigan, de que abandonen solos el domicilio…. Es preciso retirar los objetos con los que se pueda tropezar (alfombras, muebles en los pasillos, cables…), poner una cerradura poco accesible que impida la salida del domicilio, poner cerrojos o verjas protectoras, procurar que lleve alguna identificación siempre encima.

El primer paso para abordar los trastornos de conducta es una adecuada comunicación verbal y no verbal:

–         Se debe aproximar uno a la persona con demencia con seguridad, confianza y tranquilidad intentando transmitirle asa misma actitud.

–         Hay que aproximarse de frente, mirando a los ojos y hablándole siempre directamente. En ocasiones el enfermo puede hacer una interpretación delirante de nuestros comentarios que le lleve a una conducta agresiva si no le miramos directamente.

–         Las frases deben ser sencillas y breves con un tono adecuado a su nivel de audición.

–         Hay que comunicarle las cosas una a una y dar tiempo a elaborar una idea antes de decir otra.

–         Nunca gritarles ni regañarles.

–         Dirigir su atención hacia otras cosas para distraerle y tranquilizarle.

–         Llamarle por su nombre para ayudarlo a orientarse.

No hay que olvidar las necesidades afectivas que estos enfermos siguen teniendo. Los abrazos, besos y caricias de los seres queridos, pueden ser en muchas ocasiones la mejor manera de controlar episodios de agresividad. Nunca se debe olvidar que cualquier trastorno de conducta que pueda presentar no es intencionado.

Los juegos, los paseos…. son una manera de liberar energía y favorecer el entretenimiento del enfermo aumentando además su autoestima y el contacto social. También el colaborar en tareas que antes tuviese costumbre de realizar puede lograr estos objetivos (tareas domésticas sencillas como barrer, recoger ropa o la mesa, cuidar el jardín o la huerta…).

En ocasiones el estado de agitación del paciente es ocasionado por un estímulo externo como la televisión, los gritos o las conversaciones de quienes lo rodean, por lo que la solución sería buscar un ambiente más tranquilo, poner música que sea del gusto del paciente o emplear aceites esenciales como el de lavanda que vaporizado en el ambiente ayuda a la relajación.

En ocasiones puede ser preciso el empleo de la contención farmacológica para manejar los trastornos de conducta, especialmente cuando implican un riesgo para el propio paciente o cuando son imposibles de controlar por el cuidador. No obstante siempre hay que tener en cuenta que son medidas limitadoras de la libertad y de la autonomía de las personas y que tiene riesgos y complicaciones (inmovilidad, úlceras…). Se debe considerar cuidadosamente el empleo de estas medidas y buscar posibles alternativas.

Se define como contención farmacológica el empleo de fármacos bajo prescripción y supervisión médica destinados a controlar las alteraciones conductuales de las personas con demencia. Es el médico responsable de cada paciente, el que de acuerdo con la familia, establece el tratamiento más adecuado en cada caso.

Beatriz Grandal Leiros. Geriatra.

Clínica Psicogeriátrica Josefina Arregui. Alsasua (Navarra).

About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer “Para que no se olvide” VOL. I y II

8 Responses to "Alteraciones de conducta"

  • Beatriz Morales
    26 septiembre, 2014 - 19:04

    Hola
    Primero agradezco tu atención.-
    Sabes, mi mamá tiene 76 años, hace como 2 años, descubrieron una pequeña lesión frontal, que afecta la memoria inmediata. La llevé a una Geriatra, porque se estaba olvidando de situaciones recientes, se desorientaba ( menos veces), cambiando a una conducta de reacciones a la defensiva como agresiva.
    La doctora nos dijo de la memoria y le recetó Vivemix para la memoria y además, Spiron para la conducta.
    La verdad, su cambio en estos 2 años, no ha sido mucho, sigue casi igual, todo lo pasado lo recuerda perfecto y lo inmediato recuerda las cosas realmente importantes, como si seleccionara lo uqe quiere retener. Ahh y por su puesto, Ella no reconoce tener problemas de memoria, realiza actividades cotidianas muy a lo lejos..
    Mi consulta va en relación en no tener un Nombre ” declarado de su enfermedad”, saber si estará bién quedarse sólo con la opinión de la Geriatra ( ahh obviamente la trató en paralelo un neurólogo). Con la Geriatra la llevamos cada 5 o 6 meses.
    Será necesario que la revisen nuevamente un neurólogo?? digo cada cuánto tiempo se recomienda le puedan hacer otro Scanner.. para ver si está ok, el tratamiento???

    Agradezco tu ayuda..
    Gracias,
    Beatriz M.

    • Eva
      29 septiembre, 2014 - 16:40

      Hola Beatriz; gracias por su consulta; lo que parece que le sucede a su mamá es lo que llamamos DEMENCIA FRONTAL; el síndrome se caracteriza por alteraciones de la personalidad y del comportamiento, ya que se produce un desorden de las neuronas que van degenerando de manera progresiva ocasionando importantes desórdenes neuropsiquiátricos y conductuales. Los síntomas varían en función del lugar afectado. Los enfermos no se percatan de lo que les sucede ni de las conductas que desarrollan (no reconocen los cambios y niegan enfáticamente que tengan algún problema) y en estadios tempranos ya se evidencian problemas de comportamiento, descuido personal y euforia.
      La enfermedad suele comenzar de forma imprecisa (en ocasiones, en forma de depresión enmascarada)
      Respecto al tratamiento, el Spiron contiene Risperidona, que se usa para tratar problemas de conducta como agresividad, autolesiones y cambios repentinos de estado de ánimo y pertenece a una clase de medicamentos llamados antipsicóticos. Actúa modificando la actividad de ciertas sustancias naturales en el cerebro; pero ojo! Según estudios realizados, los adultos de edad avanzada con demencia que toman antipsicóticos (medicamentos para las enfermedades mentales) como risperidona tienen mayor riesgo de morir durante el tratamiento; por lo que yo soy partidaria de finalizar dicho tratamiento o rebajar la dosis cuanto antes. Deberían revisarlo.
      Por otro lado, el fármaco “vivemix” no lo conozco; quizá sea algún comprimido de tipo natural? algún complejo vitamínico?
      El diagnóstico de la geriatra, aunque no haya definido el nombre, parece el acertado. Las revisiones son periódicas y suelen realizarse cada 6 meses. Si se quedan más tranquilos, pueden pedir que le realicen otro scanner en neuropsicología, pero no parece necesario.
      La Demencia frontal es la tercera demencia más frecuente en la población, pero no es tan conocida, así que entiendo su desconcierto, angustia y sufrimiento; les recomiendo, así mismo, que ustedes soliciten asesoramiento psicológico, donde les explicarán que existen un conjunto de medidas de tipo conductual, que se pueden utilizar con el enfermo. Comprender los “extraños” comportamientos, su origen y la forma de abordarlos será positivo para mejorar vuestra calidad de vida (tanto de vosotros cuidadores como de la persona que sufre la demencia)
      Un fuerte abrazo!
      Eva.

  • Nubia
    11 enero, 2015 - 5:20

    Mi padre tiene 71 años, vive conmigo luego que mi madre falleció hace 3 años, el ha presentado dos eventos de desorientación en la noche, posterior a haber realizado trabajos de cortar la grama y haberse adosoleado mucho, queda desorientado, no encuentra sus cosas, le dificulta usar la llave para abrir la puerta, la última vez le dio fiebre, primero tenia calor y me va a creer lo que hizo, fue al baño orino, bajo la cadena y luego se lavo la cara con agua del inodoro, dijo que tenía calor, cuando le dije que no hiciera eso se enojo, pero accedió a lavarse la cara en el lavamanos con jabón, luego observe que se había orinado el pantalón y se enojo grandemente cuando le dije que se lo cambiará, se puso a buscar su ropa en la mesa, debajo de la mesita de la sala, en la cocina y miraba como si estuviera perdido, se colocó una camisa de salir sobre su pijama, le di un te de tilo y se lavaba los dedos de la mano en el te, pero al día siguiente estaba lúcido y todo lo hacía buen, dijo que si se había sentido mal la noche anterior.
    Su comportamiento ha cambiado se vuelto irritable, solo hace acciones repetitivad y si se le cambie Ian sus cosas no las ve y se enoja. No hace caso y no se quiere cambiar la ropa.
    También se puso a recoger latas pasra ayudar a otro Sr. Que no tiene quuen lo ayude.
    Ya lo lleve al Dr. Y le mandaron un rayo X, un electrocardiograma y salió bien. Aun faltan los exámenes de Hemigrama y otros de laboratirios. Será que le está iniciando el Alzaimer?
    Saludos,
    NUBIA

    • Eva
      12 enero, 2015 - 15:55

      Hola Nubia; gracias por su consulta.
      Con las pruebas de rayos X, el doctor busca y descarta causas de demencia, como un tumor cerebral, hematomas, accidentes cerebrovasculares, etc.
      Suele ser muy utilizada también la resonancia magnética porque puede detectar anomalías cerebrales asociadas con el deterioro cognitivo leve y se puede utilizar para predecir pacientes con deterioro cognitivo leve que podrían eventualmente desarrollar la enfermedad de Alzheimer. En las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, una resonancia magnética del cerebro puede ser normal. En etapas posteriores, la resonancia magnética puede mostrar una disminución en el tamaño de diferentes áreas del cerebro.
      Los médicos, como muy bien está haciendo el suyo, usan a su vez una variedad de pruebas de laboratorio para ayudar en el diagnóstico de la demencia y/o para descartar la demencia y otras condiciones, tal como el paro renal, que puede contribuir a los síntomas. Una lista parcial de estas pruebas incluye un hemograma completo, una prueba para medir la glucosa en la sangre, un análisis de la tiroides y de los niveles de las hormonas que estimulan a la tiroides, …etc … El médico pide sólo aquellas pruebas que siente que son necesarias y/o que aumenten las probabilidades de un diagnóstico acertado.
      Si las escanografías no dan un resultado certero, puede que las pruebas de laboratorio arrojen luz sobre el diagnóstico; yo me decanto por alguna enfermedad renal más que por Alzheimer; los episodios que cuenta parece que sobrevienen por infecciones muy fuertes de orina …pero yo no puedo darle un resultado seguro; con las pruebas que le están haciendo podrán determinar qué le ocurre a su papá. No obstante, si las pruebas arrojan conclusiones buenas, pediría que le hiciesen exámenes cognitivos y neuropsicológicos (como el Minimental) y alguna evaluación psiquiátrica para determinar si la depresión u otro trastorno psiquiátrico puede estar contribuyendo a los síntomas de su papá.
      Un saludo!
      Eva.

  • CARMEN
    17 enero, 2015 - 8:22

    Buenas noches Dra.le comento tengo a mi madre con demencia mixta,la atendemos con un geriatra Ella vive con mi padre y lo trata de ladron que le roba,esconde todo en una pieza con llave y cada minuto busca algo y no recuerda que lo guardo,es de todos los dias.nosotros nos turnamos ,con mi hermana, para ir a verla mientras que llega mi padre de su trabajo,(es comerciante ambulante) el esta entrando en depresion porque se angustia con mi madre que lo trata de ladron,no nos entiende que ella esta enferma.
    la sacamos pasear por el dia pero no la podemos dejar en nuestras casas se desespera y quiere volver a casa con mi padre y cuando llega agarra a besos a mi papa.Pero le dura muy poco porque empieza a buscar cosas y a echarle la culpa que se las llevo.
    no hallamos que hacer porque mi madre igual nos conoce a todos. ud.la vee y no cree que esta enferma,pero la conducta con mi padre es lo terrible.ella es autovalente y aun cocina casi siempre cazuela,hace sus cosas no muy bien pero las hace.
    estamos muy angustiados,como sacarle esa obsecion que tiene con mi padre,estamos todos muy mal,se que si la metemos en un asilo no lo resestiria porque sabe que mi papa esta en casa y llevan 55 años juntos,nunca a salido sin el.seria muy terrible para ella estar lejos el.por favor necesito sus consejos,que hacer?ella toma varios remedios entre esos toma la vivimex que es para el alzhaimer.nosotros tambien estamos muy mal.Agradezco su atencion
    Carmen

    • Eva
      18 enero, 2015 - 23:18

      Lo primero que tiene que hacer la familia es comprender y así aceptar mejor la enfermedad; su madre está enferma y ya no es la mujer que era antes. Pregunten a su médico, lean sobre la enfermedad, busquen alguna asociación de familiares de Alzheimer donde poder apoyarse.

      Las acusaciones de robo son “ideas delirantes”, es decir, su madre interpreta mal la situación que vive. Esconde su llave debajo de la cama y luego no la encuentra; para ella es un robo… y el ladrón es la persona más cercana a ella …es decir, su marido.
      Con respecto a las ideas delirantes como la de robo y a las conductas agresivas, tienen que saber que su actitud y la forma en que se comuniquen con ella son fundamentales para que ella pueda estar más calmada. Contesten suavemente a las acusaciones, no a la defensiva, porque ante todo y sobre todo, tienen que tener presente que la que les acusa de robar es la enfermedad y no su madre.
      A veces las ideas delirantes son episódicas…es decir que surgen y desaparecen. Otras veces son permanentes y pueden inducir a actos con un componente agresivo. En este caso, hay que consultar al médico.
      Recomiendo que entre en la página de PREGUNTAS FRECUENTES, localice la cuestión “Piensa que le roban, ¿qué puedo hacer?” y en la respuesta encontrará pautas de actuación que se le pueden poner en práctica.
      Un saludo!
      Eva.

  • blanca lozano
    20 septiembre, 2015 - 18:02

    mi madre tiene 83 años el medico le diagnostico alzhaimer , le dio eranz, de 10 mg, pero mis hermanas no quisieron ya comprar el medicamento , no tenemos seguro social, me ayuda un neurologo , familiar indirecto. ahorita esta tomando aloperidol ,,,,, pero mi pregunta es esta yo escucho de todas las terapias , tono de voz que uno debe de tener ,,,,, pero mi madre es especial siempre a tenido su caracter muy orgulloso y soberbio,,, asi que no quiere caminar , ni tomarse los medicamentos, solo cuando ella quiere, no quiere abrazos ni besos. a pesar de sus delirios y olvidos , no pierde su dureza de actuar a veces me confundo , no se cuando es su caracter y cuando es la enfermedad gracias por atender este escrito

    • Eva
      25 septiembre, 2015 - 12:46

      Hola Blanca; gracias por su consulta.
      El estado de ánimo de las personas con Alzheimer va cambiando de forma gradual; al principio, se sienten confusos, deprimidos, temerosos o ansiosos, lo que se traduce en agresividad; se alteran fácilmente con amigos, familiares o en lugares en los que están fuera de su zona de confort; así que los comportamientos que tiene su madre son “normales” y traducen el miedo aterrador que siente en cada momento de su vida, independientemente del carácter que tuviese antes de la enfermedad. En su caso puede parecer que se ha acentuado o que sigue con el mismo mal carácter. Pero forma parte de la enfermedad la mayor parte del tiempo.
      Respete al máximo su “no dejarse tocar y besar” (puede sentirse agredida) y mida mucho su postura corporal. Con respecto a los medicamentos, sugiéranle es por su bien; si lo ve como una imposición se negará en rotundo. Lo de caminar también es normal; seguro que ya no tiene seguridad y siente miedo, lo que se traduce en agresividad y negación. Masajéenle (si se deja) las piernas con crema y vigilen la zona del sacro para que no se ulcere. Pueden moverle las piernas mientras está sentada. Todo ello, mientras escuchan música que le guste, temas de conversación sobre su pasado (por ejemplo) que le hagan sentir cómoda y distraiga su atención de lo que le están haciendo.
      Un abrazo!
      Eva.