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Características de las relaciones sociales de los enfermos de #Alzheimer en una Institución

Las relaciones sociales son el conjunto de interacciones que mantiene un individuo con otras personas. La interacción humana se puede establecer también entre grupos y comunidades y se presenta como la base fundamental de la convivencia y la dinámica social.

Los grupos con los que un individuo puede tener relación, y por tanto, que formarían parte de su red social, son los siguientes:

FAMILIA: conjunto de sujetos unidos por lazos de afinidad o consanguinidad, además de por vínculos afectivos.

AMIGOS: personas con las que se mantienen vínculos de confianza y afectivos profundos.

COMPAÑEROS DE TRABAJO O DE ESTUDIOS: individuos con los que se comparte en tiempo y espacio el desempeño de una actividad productiva u orientada a adquirir conocimientos.

COMPAÑEROS DE OCIO: personas con las que se comparte una afición determinada.

OTROS: personas que nos prestan servicios determinados

Las relaciones sociales proporcionan al dependiente un apoyo social que se traduce en afecto, ayuda, imagen positiva, información, etc. Constituyen un elemento fundamental para el bienestar de la persona dependiente. Con la llegada a un centro, el dependiente va a ver afectada su red social.

Aunque la relación con la familia y los amigos no debería verse afectada, lo cierto es que un ingreso institucional supone más que un cambio de domicilio; el enfermo activará una serie de sentimientos y emociones que influirán en el modo de relación: culpa, miedo, decepción, etc.

Asimismo, haber tenido experiencias previas de fracaso social genera expectativas desajustadas acerca de lo que ocurrirá en el contacto con otras personas, apareciendo pensamientos de que serán rechazados o no aceptados por el grupo. Mientras que escasos usuarios mantienen roles sociales y participan de las actividades socioculturales durante su internamiento, otros muchos perciben que al único grupo de referencia al que pertenecen es al de “dependientes” o “discapacitados”, por lo que la imagen de sí mismos puede encontrarse empobrecida.

La auto-percepción de fragilidad y el sentimiento de inseguridad personal pueden influir negativamente en el paciente dependiente; esto les produce cierta tendencia a evadirse a través de los recuerdos o la fantasía y, como consecuencia, se incrementa el aislamiento social y la soledad

Por otro lado, algunas de las personas institucionalizadas pueden presentar dificultades en la interacción social y manifiestan insuficiente autocontrol, bloqueos internos, actitudes negativas o no productivas y conformismo y pasividad (ver Gráfico)

INSUFICIENTE AUTOCONTROL   ACTITUDES NEGATIVAS O NO PRODUCTIVAS
DIFICULTADES RELACIONALES
BLOQUEOS INTERNOS   CONFORMISMO Y PASIVIDAD

About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer “Para que no se olvide” VOL. I y II