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Cómo hablar con una persona con Alzheimer

Para terminar el ciclo de “La comunicación en la demencia avanzada” y siguiendo el anterior artículo en el que hablábamos de las “Variables que pueden interferir en la comunicación con un enfermo de Alzheimer“, vamos a completar la información con más pautas a tener en cuenta a la hora de comunicarnos con un enfermo de Alzheimer.

Cómo hablar con una persona con Alzheimer

  • Hablar claro, despacio.
  • Tono de voz suave.

Cómo hablar con una persona con AlzheimerSi no tienen déficit auditivo, no hay que usar un tono alto, pero a menudo tendemos a hablar más alto cuando alguien no nos entiende, como si pudiéramos compensar con el tono elevado el déficit de comprensión. Además debemos tener presente que el tono muy alto transmitirá ansiedad, enfado o agresividad, y es con lo que se quedarán si no entienden el contenido verbal.

  • Mensajes inequívocos.

Elaborar mensajes concretos, directos, definidos, que no generen duda o dobles sentidos.

  • Utilizar frases concretas y cortas. Simplificar lo que le decimos.

Por ejemplo, no darle varias posibilidades a elegir, es mejor plantearle preguntas cerradas. En vez de “¿quieres ver la tele, comer o pasear?”, plantear una a una. O en vez de “¿qué quieres comer?” o “¿qué quieres hacer?” proporcionarle en cada pregunta una opción para que responda sí o no.

O en vez de “¿no estás bien?”, decir mejor “¿estás bien?” o “¿estás mal?”.

Esperar a que respondan o repetir la pregunta antes de pasar a otra.

Importante sobre todo cuando queremos obtener información concreta que nos puedan dar. En otros momentos podremos usar un discurso más natural aunque no lo comprendan bien ya que el objetivo será otro.

  • Usar vocabulario sencillo.

Aparte de emplear vocabulario sencillo, intentar utilizar palabras, términos o expresiones que la persona haya usado siempre y le resulten así más familiares y motivantes.

  • Practicar el humor

Los comentarios hechos con sentido del humor mejoran la relación y pueden resultar más eficaces. Pero como hemos comentado anteriormente, debemos tener cuidado con la ironía, dobles sentidos o juegos de palabras que pueden no comprender o malinterpretar.

Cómo transmitir a nivel no verbal:

  • Gesticular poco a poco.
  • No utilizar gestos rudos, bruscos o imprevistos.
  • Señalar o mostrar objetos de los que estemos hablando o vayamos a usar para facilitar la comprensión.

Por ejemplo a la hora del aseo podemos enseñarle antes el objeto que vamos a usar mientras le avisamos verbalmente de ello “ahora te voy a peinar”, o podemos hacer antes el gesto de peinarnos o peinarnos nosotros mismos antes de peinarle a él.

  • Usar la mímica.

La podemos emplear como en el ejemplo anterior para avisarle de lo que vamos a hacer, y en general para complementar y clarificar el mensaje. Servirá también para hacer una comunicación más atractiva y motivante.

  • Intentar que la expresión no verbal transmita exactamente el mensaje que quiera darse, que no sea ambigua. Emplear expresiones faciales o gestos habituales, definidos, claros.
  • Hacer que la comunicación verbal y no verbal coincidan.

Si entran en contradicción suele ser más reveladora la parte no verbal. Si le decimos que no se preocupe, que está todo bien, pero lo hacemos con un tono alto, airado, y con una expresión de nerviosismo o enfado en nuestra cara y gestos, prevalecerá lo que hemos transmitido de forma no verbal.

  • Cómo hablar con una persona con Alzheimer IIIntentar no trasmitir preocupación, tristeza, enojo o inseguridad.

Siguen siendo sensibles al estado de ánimo de los demás, pudiendo influir en el suyo propio. Pero por esto mismo, también podemos transmitir tranquilidad, seguridad, ánimo y alegría.

  • Sonreír.
  • Demostrar cariño a través de carantoñas, abrazos, caricias o besos.

Si bien debemos tener en cuenta si la persona lo acepta o rechaza, así como el grado de familiaridad que tengamos.

La dificultad de entender lo que nos quiere transmitir la persona enferma. Cómo reaccionar.

  • Poner atención al tono emocional con el que habla.

Puede que ya sólo emita algo incoherente o ininteligible, o repita siempre la misma frase o expresión, pero lo hará con diferente velocidad, tono, expresión facial…Cómo hablar con una persona con Alzheimer III

  • Prestar atención a su lenguaje corporal.

Si está contraído, relajado, tembloroso, inquieto…

  • Ver si hay cambios en su forma o nivel de expresión.

Si son bruscos puede que dependan de algo concreto, y tendremos que intentar buscar la causa (incomodidad, molestia, bajo ánimo, enfado…)

  • Mostrar interés por lo que dice aunque no le entendamos

Dejarle hablar, animar las respuestas, estimular su comunicación verbal si la mantiene, aunque sea incoherente.

Recompensar sus esfuerzos. No menospreciar.

Dar respuestas como “ya”, “está todo bien”, “de acuerdo”, “tranquilo, yo me encargo”, junto con gestos de aprobación o asentimiento.

  • Ante preguntas o explicaciones sin sentido es mejor cambiar de tema o seguirle la corriente, pero sin añadir elementos que puedan confundirle más.
  • Ante perseveraciones, repetición incesante de preguntas u otras conductas indeseadas:
  • Razonar o pedirle que cese de hacerlo, puede, aparte de resultar inútil, tener consecuencias opuestas  a las deseadas.
  • Puede intentarse ignorar la conducta, si bien algunos podrán parar pero otros pueden molestarse aun más.
  • Una alternativa aconsejable será intentar distraer y desviar la atención de la persona enferma. Introducirles otro tema de conversación, cambiar de actividad (pasear, proporcionarles algo para que se entretengan) o simplemente cambiar de posición o entorno físico (sentado, de pie, cambio de zona o de habitación).
  • Debemos valorar también si hay algún hecho desencadenante o que propicie conductas indeseadas, como dolor, molestias, aislamiento, ansiedad, confusión…
  • Debemos tener presente que aunque el tratamiento de tipo farmacológico puede ayudar, hay síntomas muy difíciles de corregir aun con ayuda farmacológica. Y en todo caso, el manejo conductual que hagamos será siempre esencial.

Otros consejos y pautas generales:

  • Buscar los mejores momentos del día para intentar comunicarnos.
  • No sobreestimulación de objetos, ruidos o gente.

Evitar ruidos continuos como televisión, radio, música…Seleccionar lo que ponemos y el momento.Cómo hablar con una persona con Alzheimer IV

  • Establecer rutinas. Cada cosa en su sitio.

Esto ayudará a mejorar su comprensión del entorno, de las actividades que se realizan y a entender por contexto.

  • Ayuda de elementos como carteles con dibujos sencillos.

Podemos poner en la puerta de su habitación su nombre y el dibujo o la foto de una cama. Lo mismo en el baño, cocina y otras dependencias o en armarios.

  • Usar los sentidos.

Proporcionarle estimulación a través de los diferentes sentidos. Podemos aprovechar las diferentes actividades de la vida diaria (darle a oler la colonia que le ponemos o algún alimento, dejarle que toque tejidos y objetos que usemos, que oiga el sonido que hacen las cosas, que escuche canciones que le gustaban, en la medida de lo posible que pruebe sabores variados, proporcionarle suaves masajes…). Todo ello facilitará y enriquecerá su interacción con el entorno y la comunicación.

Puede constituir un buen medio para estimular, animar y compartir.

  • Saber cómo ha sido, a qué se ha dedicado o qué entorno ha tenido.

Nos ayudará a saber cómo dirigirnos a él, sus gustos, temas que podamos tratar, cosas a las que pueda hacer referencia…

  • Facilitarle recuerdos que aun pueda tener.
  • Evitar el aislamiento. Situarle en lugares que vea el entorno y pueda sentirse acompañado.

Hacerle partícipe de las conversaciones familiares si no resultan estresantes.

Contarle lo que vamos haciendo de forma sencilla y tranquila, aunque no comprenda servirá para que se sienta integrado.

Dejar que se exprese con otras personas, aunque no lo entiendan o no conozcan, facilitando la interacción y evitando comentarios como “déjalo, si no te va a entender…”.

  • No discutir con la persona enferma, sólo causará tensión y confusión. No posee ya capacidad de razonamiento ni juicio para mantener una discusión ni para comprender la situación.

Decidir la importancia de cada asunto y si se puede pasar por alto, se podrá evitar frustración para todos.

  • No hablar como si no estuviera delante, independientemente del grado de deterioro. Aunque no comprenda puede pensar que se habla de algo malo o simplemente que se le deja de lado.
  • Mostrar complicidad con la mirada, los gestos, comentarios.
  • Intentar ponernos en su lugar.
  • Tener presente: Un grave déficit de comunicación conduce a un mayor riesgo de trato impersonal.
  • Ser pacientes con ellos y también con nosotros mismos, no siempre estaremos en un buen momento ni tendremos el ánimo o la energía suficientes, y los problemas de comunicación generan sentimientos de soledad y frustración igualmente en el cuidador. Tampoco sabremos en muchas ocasiones cómo actuar. Además la enfermedad evoluciona, los síntomas van cambiando y tendremos que ir aprendiendo y adaptándonos. Debemos buscar información y asesoramiento profesional, así como es aconsejable el intercambio con otros cuidadores de enfermos, si bien siempre tendremos que ir probando qué funciona o no con la persona enferma y la situación concreta. Como hemos dicho al inicio, un reto para todos. Y un largo camino en el que será esencial que todos nos comuniquemos y compartamos.

Y hasta aquí el resumen del tema de la comunicación. Espero que toda esta información les sirva de ayuda.

Un abrazo!

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About Eva

Licenciada en Pedagogía, está especializada en formación de adultos y gerontología educativa; aporta amplia experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas formativos y ha realizado varias investigaciones sobre el envejecimiento y la educación de mayores, que han dado como resultado la publicación de varios libros de ejercicios sobre el Alzheimer "Para que no se olvide" VOL. I y II

10 Responses to "Cómo hablar con una persona con Alzheimer"

  • silvia
    11 febrero, 2015 - 5:02

    la verdad sin saber mucho de la enfermedad y verme en la necesidad de cuidar a una persona con esta enfermedad, hago todo lo que esta bien, en cuanto a la comunicacion , a integrarla y a no dejarla que se preocupe por nada , me gusto mucho la informacion que dan , porque no sabia como buscar informacion al respecto , asi especifica como la que acabo de encontrar . muchas gracias

    • Eva
      11 febrero, 2015 - 11:33

      Bien hecho, Silvia!! Personas como usted que se preocupan de informarse y formarse con respecto a la enfermedad, hacen de éste, un mundo mejor.
      Mi enhorabuena por su trabajo e interés; espero que pueda encontrar en El Taller de mis Memorias toda la información que necesite.
      Un saludo!
      EVa.

  • ana yaneth
    22 febrero, 2015 - 19:02

    hola…soy cuidadora de una mujer con anzahimer,la comunicacion con ella es dificil….hay dias buenos y malos…gracias he leido todo su informe y me ayudado a pensar en muchas cosas sobre la comunicacion,para tratar de mejorar la vida cotidiana.

    • Eva
      22 febrero, 2015 - 19:30

      Hola Ana Yaneth; me alegro que los artículos sobre la comunicación le estén ayudando con su enferma.
      Reciba un cordial saludo!
      Eva.

  • Inma
    4 noviembre, 2015 - 15:53

    Tanto mis hermanas como yo seguimos las pautas que recomendáis con mi madre. El problema está con mi padre que apenas si tiene paciencia y le quiere hacer razonar incluso a veces no la escucha o no le contesta
    Gracias y enhorabuena por el blog.

    • Eva
      13 enero, 2016 - 13:29

      Hola Inma; gracias a ustedes por seguirme.
      Con respecto a su padre, es normal la no- aceptación de la enfermedad de su mujer. Es muy duro para ellos e incluso pueden caer en depresión al no reconocer a la que era y es su esposa en esta etapa tan dura causada por la enfermedad de Alzheimer.
      Os recomiendo darle mucha atención y afecto a él también; a veces pueden sentir celos (infundados, no tienen por qué ser reales) al ver que sus hijas prestan más atención y mimos a su mujer que a él.
      Un abrazo!
      Eva.

  • Guillermina
    4 noviembre, 2015 - 16:20

    Mi marido sufre la enfermedad, esta en tratamiento ya hace como cuatro años, la enfermedad ha ido progresando, a pesar del tratamiento, no sé como estaría de no llevarlo. Soy su cuidadora, aunque todavía no la necesita al 100% por 100%, pues se orienta bien en la calle y sale solo. Lo peor es la comunicación, las alucinaciones que tiene de varios tipo, pierde vocabulario, muchas veces, no siempre, no reconoce a las personas, yo que convivo con él, y entando cn él, pregunta por mi y quien soy yo. Trato de llevarlo lo mejor que puedo, pero reconozco que es muy dificil, y sobretodo hay cosas que se imagina que no le puedes dar la razón, es superior a mí. Muchas gracias por su información e intentare seguir todos sus consejos.

    • Eva
      13 enero, 2016 - 13:38

      Hola Guillermina; la fuerza y el amor que demuestra al coger las riendas de la enfermedad y decidir ser la cuidadora principal de su marido son admirables. Yo le recomiendo que busque asociaciones de familiares en su localidad y/ o alrededores para que pueda compartir sus vivencias con otros cuidadores en su misma situación y sobre todo porque le pueden ofrecer servicios con diferentes terapias para su marido y así desahogarle a usted a la vez que retrasa la evolución de la enfermedad.
      Con respecto a las ideas delirantes que tiene su marido (“cosas que se imagina”) a veces es recomendable no darle la razón, pero tampoco discutir con él sobre la veracidad de la cuestión, sino distraerle hacia otro foco que le resulte agradable.
      Un abrazo!
      Eva.

  • María del Mar Cardoso Abad
    4 noviembre, 2015 - 21:33

    Estoy interesada xq mi madre tiene Alzheimer. Me ha parecido muy interesante el artículo. Yo también soy licenciada en Pedagogía e intento siempre darle mucho cariño xq es lo q noto q más agradece. Hay q hacerla sonreir con bromas y tonterías q le hago y sobre todo tener mucha paciencia.
    Gracias x esta página de información y consejos!!!!

    • Eva
      13 enero, 2016 - 13:38

      Gracias María del Mar!!
      Un saludo, compañera!
      Eva.