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PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cómo se diagnostica el Alzheimer?

Para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer, lo primero es comenzar con lo que los médicos llaman historia clínica, preguntando al enfermo y a quien vive con él sobre sus despistes y anomalías observadas en la vida diaria.
Después, se sigue con un examen neuropsicológico a través de un test denominado “Mini- Mental”, necesario para confirmar la existencia de déficits cognitivos. Todo ello nos da una aproximación a la enfermedad, pero no la confirma (de ahí el diagnóstico médico de “valorar posible Alzheimer”)

Para tener un diagnóstico certero sobre la enfermedad, siempre ha de hacerse una resonancia magnética (prueba de imagen cerebral), por su mayor discriminación y por la posibilidad que ofrece de realizar cortes en el plano frontal, donde puede observarse un patrón típico de Alzheimer; con lo cual, es más adecuada para detectar esta atrofia que el TAC o “escáner”. En las primeras fases de la enfermedad de Alzheimer, una resonancia magnética del cerebro puede ser normal. En etapas posteriores, la resonancia magnética puede mostrar una disminución en el tamaño de diferentes áreas del cerebro.

Si las escanografías no dan un resultado certero, los médicos usan, a su vez, una variedad de pruebas de laboratorio para ayudar en el diagnóstico de la demencia y/o para descartar la demencia y otras condiciones, tal como el paro renal, que puede contribuir a los síntomas. Una lista parcial de estas pruebas incluye un hemograma completo, una prueba para medir la glucosa en la sangre, un análisis de la tiroides y de los niveles de las hormonas que estimulan a la tiroides, …etc … El médico pide sólo aquellas pruebas que siente que son necesarias y/o que aumenten las probabilidades de un diagnóstico acertado.

¿Es la pérdida de memoria el principal síntoma del Alzheimer?

Todos sabemos de la afectación de la memoria en la demencia. En la Enfermedad de Alzheimer, la más común de las demencias, suele ser el síntoma inicial más relevante, pero la demencia afecta desde temprano a otras capacidades cognitivas (percepción, atención, razonamiento, funciones ejecutivas, orientación personal, temporal y espacial, gnosias y lenguaje) así como al comportamiento. Si quieres descubrir los síntomas más extensamente, pincha aquí.

¿Qué es la reserva cognitiva?

Cuando hablamos de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer suele aparecer el concepto de “reserva cognitiva”. La reserva cognitiva es un concepto que intenta explicar el por qué las personas con mayor capacidad intelectual natural y adquirida (en su caso, su trabajo implica el tener una gran reserva cognitiva) presentan los síntomas de la enfermedad más tarde que otras personas con menor capacidad cognitiva. Probablemente lo que la reserva cognitiva potencia es la plasticidad y conectividad de las redes neuronales.

Una persona que ha ejercitado durante su vida sus capacidades cognitivas ha acostumbrado a su sistema nervioso a adaptarse a los cambios y a usar circuitos neuronales alternativos cuando algún circuito queda dañado. Por ello, las personas con alta capacidad intelectual retardan la evidencia de una demencia neurodegenerativa, potenciando y usando vías neuronales alternativas cuando la vía principal ha resultado significativamente deteriorada.

Me han diagnosticado deterioro cognitivo leve ¿voy a tener Alzheimer?

Si su médico ha hecho las pruebas pertinentes y ha determinado que sufre un deterioro cognitivo leve, es que ha quedado descartado que sufre demencia.
El trastorno cognitivo suele tener una evolución inofensiva, aunque puede constituir la fase previa de una demencia; así lo demuestran nuevos estudios que presuponen que, aproximadamente el 15% de los pacientes con trastorno cognitivo leve enferman en el plazo de un año de Alzheimer.
Para poder evaluar a tiempo el riesgo de un empeoramiento, es importante determinar cuanto antes los procesos patológicos. Los especialistas (neurólogos, psiquiatras o médicos de cabecera especializados) llevan a cabo en sus consultas los estudios correspondientes.

Piensa que le roban ¿qué puedo hacer?

Pensar que alguien nos está robando es una de las ideas delirantes más frecuentes en la enfermedad de Alzheimer y aparece durante la segunda fase.

Hay una serie de pautas sencillas que deben procurar seguir todos los que están a su alrededor:

• Primero, averigüen si su familiar tiene un escondite favorito; suelen esconder los objetos, por lo general, en un mismo sitio. Eso sí, no le digan que saben dónde está el escondite, porque se puede volver en su contra.

• Ayúdenla a encontrar el objeto perdido; en cierto modo, es como darle la razón asumiendo que el objeto está perdido. Mientras tanto, traten de distraerla con otra cosa.

• Tengan repuesto de las cosas principales -llaves, por ejemplo- y si se pierde algo, revisen los residuos.

• Contesten suavemente a las acusaciones, no a la defensiva, porque ante todo y sobre todo, tienen que tener presente que la que le acusa de robar es la enfermedad y no su familiar.

¿Qué es la demencia frontal?

La demencia frontal se caracteriza por alteraciones de la personalidad y del comportamiento, ya que se produce un desorden de las neuronas que van degenerando de manera progresiva ocasionando importantes desórdenes neuropsiquiátricos y conductuales. Los síntomas varían en función del lugar afectado. Los enfermos no se percatan de lo que les sucede ni de las conductas que desarrollan y en estadios tempranos ya se evidencian problemas de comportamiento, descuido personal y euforia (no reconocen los cambios y niegan enfáticamente que tengan algún problema)
La enfermedad suele comenzar de forma imprecisa (en ocasiones, en forma de depresión enmascarada)

¿Qué es la demencia con cuerpos de Lewy?

Muchas veces es difícil para los médicos diagnosticar la demencia con cuerpos de Lewy porque es muy parecida a las enfermedades de Alzheimer y de Parkinson. Además, se puede dar una combinación de todas o varias de estas enfermedades.
Aunque no hay pruebas específicas que diagnostiquen esta demencia, los médicos pueden hacer un diagnóstico basado en el comportamiento; para ello, es necesario que los pacientes hayan experimentado un declive progresivo o continuo en su habilidad para “funcionar” en la vida diaria. Dicha enfermedad tiene las siguientes características:

Síntomas parecidos a la enfermedad de Parkinson
• Moverse lentamente y andar arrastrando los pies o andar temblando
• Caminar o estar de pie rígidamente, con los brazos y las piernas flexionados
• Tener un rostro carente de expresión
Síntomas parecidos a la enfermedad de Alzheimer
• Tener problemas con la creación de recuerdos nuevos (Memoria a corto plazo)
• Confusión
• Tomar decisiones y acciones inapropiadas o raras
Síntomas únicos a la demencia con cuerpos de Lewy
• Alucinaciones, especialmente alucinaciones visuales, además de tener delirios.
• Ponerse activo y violento durante la noche y exteriorizar los sueños por causa de una condición que se llama el trastorno del sueño REM (sueño de movimientos oculares rápidos)

Tengo dificultad para encontrar las palabras correctas ¿sufro alguna demencia?

La mayoría de la gente, algunas veces, experimenta dificultades para encontrar las palabras correctas; le llamamos “fenómeno punta de la lengua”; problemático sería si, al no recordar palabras sencillas, usáramos términos de relleno inapropiados, lo que haría difícil de comprender lo que decimos; esto último es lo que le sucede a una persona que sufra una demencia. Éste y otros fenómenos, como “¿Qué he venido a hacer a esta habitación?” “¿He apagado el gas?” “¿He cerrado la puerta del coche con llave?” se deben a una falta de atención, al haber automatizado la mayoría de las acciones que hacemos a diario, lo que no quiere decir que tengamos un problema de memoria. Por lo general, las mujeres ponemos el cerebro en el interruptor “multifunción” (por lo que somos capaces de hacer mil cosas a la vez) pero llega un momento, debido a la edad, que la atención decae y nos impide hacer tantas cosas de manera exitosa; hay que trabajar el aquí y ahora para hacer conscientes nuestros actos en cada momento, priorizar y dejar para después lo que no es tan importante.

La enfermedad de Alzheimer avanza rápido, ¿es normal?

La Enfermedad de Alzheimer es heterogénea y el perfil del grado de afectación y progresión de las diferentes habilidades cognitivas varía de unos enfermos a otros. Por ejemplo, algunos enfermos mantendrán la capacidad de lenguaje más preservada en el tiempo respecto a otras funciones cognitivas (percepción, atención, razonamiento, funciones ejecutivas, orientación personal, temporal y espacial, gnosias y memoria) y en otros casos la progresión en esta capacidad será más rápida y agresiva. Por otro lado, existen formas atípicas de la Enfermedad de Alzheimer, en las que la alteración en el lenguaje puede ser el síntoma inicial y más grave.

Soy muy joven y me falla la memoria ¿puedo desarrollar Alzheimer?

La pérdida de memoria en los adultos jóvenes se da cuando el área del cerebro que almacena los recuerdos se comprime.

Uno de los tipos de pérdida de memoria que se puede dar es que se reduce la capacidad del cerebro para almacenar y retener información o conocimientos y gradualmente esto conduce a la pérdida de la memoria.

Este tipo de pérdida de la memoria tiene, de forma más común, causas psicogenéticas, frecuente en casos de depresión, ansiedad o estrés. En general suele presentarse posteriormente a un evento estresante y se produce la pérdida de memoria a corto plazo. Un trastorno emocional, tipo ansiedad o estrés, puede provocar preocupación , temor, inseguridad, dificultad para concentrarse y prestar atención (acciones muy importantes para guardar la información en la memoria), confusión  …

Si bien, algunos problemas de memoria pueden estar relacionados con otras cuestiones de salud que pueden ser tratadas, como por ejemplo, los efectos secundarios de algunos medicamentos, una deficiencia de vitamina B12,alcoholismo o drogadicción, tumores, infecciones o coágulos de sangre en el cerebro; algunos trastornos de la tiroides, de los riñones o del hígado también pueden contribuir a pérdidas de la memoria.

Me han dicho que sufro estrés, pero creo que tengo Alzheimer ¿acaso los síntomas se parecen?

El estrés puede pasar a cualquier edad, pero la demencia tipo Alzheimer rara vez aparece antes de los 45.
Algunos de los síntomas del estrés son, entre otros, la sensación de cabeza hueca, llena de algodones o vacía; los pacientes se sienten raros. Suelen acompañarse de episodios de llanto, alteraciones del sueño. Los episodios de mareos duran varios minutos y a veces no desaparecen totalmente (pueden provocar vómitos). Suelen aparecer problemas en la vista, como la visión de telarañas o luces. Los pacientes que lo sufren expresan, también, temor a tener alguna patología tipo Alzheimer, por la pérdida de atención y por lo tanto de disminución de la memoria; en definitiva, MIEDO.

Si sienten que padecen de alguno de estos síntomas, recomiendo que vayáis al médico para que les haga un reconocimiento exhaustivo y pueda poner remedio. De momento, tome un estilo de vida saludable, que haga ejercicio y sobre todo, busque el origen de ese estrés; es el primer paso para su manejo y control.

Está muy agresiva, le falla la memoria, pero se niega a ir al médico; ¿cómo puedo convencerle?

Debemos tener presente que lo más importante es no denigrar a la persona sino mostrarle que necesita ayuda e incluso motivarla diciéndole que su problemática tiene solución; en el caso contrario podríamos causar más mal que bien.
Además, no tenemos que presionarle. A nadie le gusta sentirse presionado o pensar que otra persona se está inmiscuyendo en sus asuntos privados. Por ello, los argumentos que se usen deberán ser moderados en el tono emocional.

Se me ocurren algunas ideas como:

– Hacerle ver el daño que la persona se está provocando a sí misma y a los demás pero dejando claro que no es una mala persona sino sólo alguien que necesita ayuda. Vale aclarar que en ocasiones la persona no está muy interesada en los daños que se provoca a sí misma pero en cambio, se preocupa por el daño que pueda hacerle a su pareja o a su familia.

– Aprovechar los momentos en los cuales el enfermo se percata de que algo no está bien, esos instantes en que duda de sus comportamientos y se pregunta si sería posible “arreglarlos”.

– Hacerle comprender que el neurólogo es un profesional que no le juzgará ni le dirá lo que tiene que hacer; es sólo un profesional que le mostrará alternativas para solucionar el problema.

– Dejarle la idea de que no pierde nada con acudir a una consulta.

Por último, y como remedio ya de experto, explotar la “disonancia cognitiva”. Generalmente no soportamos la disonancia cognitiva, por ello, si una persona es muy flexible en su vida cotidiana, no soportará que le digamos que su falta de flexibilidad le impide ir al neurólogo. Una estrategia que no es la ideal pero que la persona asumirá como un desafío personal. 😉

¿Le queda poco tiempo de vida?

Yo no puedo aventurarme a hablar del tiempo de vida de un enfermo, entre otras cosas, porque no soy médico, pero sí les recomiendo que hablen con el médico sobre el enfermo; deben saber qué le pasa, de manera que conociendo la situación, estén en condiciones de poder ir asumiendo la enfermedad, tomando las decisiones oportunas en cada momento.

¿Cuáles son las características que debe tener un centro residencial?

si decide llevar a su familiar a un centro residencial, debe tener en cuenta una serie de factores que a continuación enumero .
Instalaciones:
 Instalaciones, mobiliario y enseres sin desperfectos o en perfecto funcionamiento.
Tiene que estar adaptada para las diferentes discapacidades que presenten los usuarios (sin barreras arquitectónicas, con medidas técnicas …) Por ejemplo, se me ocurren algunas básicas como:
– un ascensor para acceder al centro o para desplazarse entre las dependencias del mismo.
– escaleras que reúnan los pertinentes requisitos de seguridad (pasamanos, altura, …)
– debe disponer de calefacción en todas las habitaciones, con protectores en los radiadores para evitar quemaduras.
– debe incluir teléfono público para poder hacer uso de él, así como agua caliente sanitaria.
Debe tener: dormitorios individuales y dobles, con baño geriátrico y pulsadores de llamada, sala de visitas, zonas verdes, comedor y unidades resaltadas de enfermería.
Atención especializada: sala para rehabilitación, gimnasia y terapia ocupacional.

Ubicación
Con respecto a la situación, debe estar comunicada con la población a la que pertenece mediante servicio propio (vehículos adaptados), concertado o público, para traslados de urgencia al hospital o salidas extraordinarias.

Servicios:
Atención a la salud (Enfermeras/os y médicos)
Estimulación de las facultades bio-psico-sociales (psicólogos y/o terapeuta ocupacional)
Personal suficiente (cuidadores y/o auxiliares de clínica) para ofrecer un servicio de ayuda de calidad para el desarrollo de las actividades de la vida diaria y ayuda o apoyo para realizar todas aquellas actividades que ya no pueden realizar por sí mismos.